martes, 10 de septiembre de 2019

LA PARABOLA DE LOS TALENTOS


Para ser karateca, mas que talento, se requiere perseverancia y motivación.

-Cuando siento el entrenamiento, por muy duro que sea, siempre practico las formas y las técnicas que aprendo en el dojo llevándolo a la vida cotidiana tambien en mi hogar.
-¿De que sirve quedarse sólo con la clase y responder únicamente en el dojo?.




En Mateo 25: 14-30; Jesús enseña la parábola de los talentos: Donde el primer servidor que recibe cinco invierte lo que le entregan y responde con el doble, el segundo recibió dos y también los invirtió duplicando el talento igual que el anterior. Pero el tercero, al recibir un talento, lo esconde bajo tierra para devolvérselo a su propietario.
El propietario al recibir las remuneraciones de los dos primeros, fueron premiados. Pero el tercero, al no cultivar lo que se confió, fue castigado tratado como servidor flojo y cobarde.

-Como alumno de karate, siempre he oído de maestros que nos dicen que no debemos quedarnos solamente con las clases. Ya que el karateca no sólo es karateca dentro del dojo, el karate es un estilo de vida.
debemos retribuir a nuestros maestros, a nuestros compañeros y a nosotros mismos como si la escuela fuera el propietario de la parábola.
-Deberíamos comportarnos como los dos primeros servidores, avanzando cada vez mas y no como el tercero, que sólo espera el momento en que se queda con la clase.
Así como el Karate nos premia por nuestro esfuerzo; También es como Dios nos premia por los avances en la vida cotidiana.

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